La coordinación motora es uno de los componentes más importantes de las capacidades motrices. Afecta al nivel de funcionamiento del niño y, en una etapa posterior, también a su autoestima e implicación en el proceso de aprendizaje.
Coordinación motora: ¿por qué es tan importante?
La coordinación motora es responsable del sentido del equilibrio, pero su definición no acaba ahí. También incluye habilidades como:
- agilidad,
- destreza,
- velocidad de reacción,
- memoria motora,
- sentido del ritmo,
- sensibilidad muscular profunda (propiocepción),
- orientación espacial,
- capacidad de acoplamiento de movimientos.
Además, la coordinación motora abarca las destrezas físicas fundamentales. Sin su desarrollo, no se obtendrán grandes resultados en ninguna disciplina deportiva. Por ello, los ejercicios de coordinación motora son tan importantes.
La coordinación de movimientos también protege al cuerpo de lesiones y lo dota del instinto de movimiento adecuado, el cual resulta extremadamente útil, especialmente en situaciones inesperadas (por ejemplo, durante una caída o en terrenos inestables).

Con una correcta coordinación motora, sabrás cómo caer al suelo para no hacerte daño. Además, podrás afrontar cualquier situación motora compleja.

La coordinación motora se desarrolla durante cualquier actividad física, principalmente durante el juego, la danza o diversos deportes de equipo. Sin duda, vale la pena animar a los niños a moverse, ya que es la única forma de garantizar que se mantengan en forma y desarrollen una coordinación adecuada.
Coordinación motora: propuestas de ejercicios
Para ejercitar la coordinación motora, al contrario de lo que pueda parecer, no se necesita mucho. Puedes hacerlo practicando actividades físicas habituales y específicas, tales como:
- deportes de equipo: voleibol, baloncesto, balonmano, fútbol,
- natación,
- danza,
- entrenamiento funcional,
- artes marciales,
- ejercicios de fitness,
- gimnasia y acrobacias,
- juegos con pelota.
La coordinación motora también se puede entrenar mediante ejercicios físicos específicos que benefician tanto a niños como a adultos.
- El ángel o la balanza
El ejercicio del ángel se realiza sobre una sola pierna. Consiste en extender los brazos hacia adelante mientras se mantiene el equilibrio sobre una pierna. Tiene un efecto muy positivo en la resistencia de la fuerza, entrena la condición física y la agilidad, y además desarrolla la estabilización de todo el cuerpo.
- Saltar a la comba
Saltar a la comba es ideal para desarrollar la coordinación motora tanto en niños como en adultos. Además, es un ejercicio que incrementa la capacidad aeróbica y anaeróbica. Al saltar a la comba, se puede aumentar progresivamente la intensidad e introducir diferentes tipos de dificultades adicionales (por ejemplo, saltar a una pata, alternando piernas o cruzando la cuerda).
- Circuitos de obstáculos y juegos en el parque infantil
Recorrer un circuito de obstáculos es una idea excelente para el desarrollo general de las habilidades motoras. Puedes elegir una pista ya diseñada o prepararla tú mismo. Tu propio parque infantil será de gran utilidad para este propósito. Todo lo que necesitas es «darle dinamismo» (por ejemplo, añadiendo obstáculos hechos con sillas o botellas). Superar una pista de obstáculos es un esfuerzo físico eficaz que influye positivamente en la coordinación motora. Además, mejora la movilidad articular, la fuerza muscular y el rendimiento general del cuerpo.

- Ejercicios sobre una sola pierna
Los ejercicios de apoyo monopodal son fantásticos para quienes tienen dificultades para mantener el equilibrio. Pueden incluir: mantenerse sobre una pierna, sentadillas a una pierna o la postura de la bailarina en yoga.
- El juego de la pelota loca
Los niños deben ponerse en fila frente a su padre, madre o tutor, quien lanzará la pelota a cada niño de diferentes maneras: desde abajo, desde arriba o botándola en el suelo. Una dificultad añadida puede ser imprimirle efecto a la pelota. El niño no debe saber de antemano cómo recibirá el lanzamiento.

- Volteretas hacia adelante y hacia atrás
Las volteretas hacia adelante y hacia atrás son un ejercicio excelente que desarrolla la coordinación motora. Se pueden introducir desde una edad temprana. Las volteretas mejoran la coordinación y, además, tienen un efecto positivo en la movilidad articular. Para la comodidad y seguridad de quien realiza el ejercicio, es mejor ejecutarlas sobre una colchoneta de gimnasia.
- Ejercicio de bombardeo
Es necesario preparar la mayor cantidad posible de pelotas sensoriales en un cubo o cesta. Los niños deben acercarse uno a uno y situarse frente al adulto a una distancia de unos dos metros. El adulto comenzará a lanzar una o dos pelotas sin pausa. El niño debe golpear o tocar la mayor cantidad de pelotas posible.
Se puede empezar a entrenar la coordinación motora a cualquier edad. Lo importante es adaptar la dificultad de los ejercicios a la edad, la salud y la condición física actual. También hay que recordar la importancia de la constancia, ya que solo la realización sistemática de los ejercicios proporcionará los resultados esperados.

